Montañeros-CAM, surge en el año 1999 tras un estudio de la situación del montañismo en nuestra Comunidad Autónoma; creando un sistema ágil de funcionamiento, que de facilidades a los socios, utilizando con profusión todos los medios que las nuevas tecnologías puedan poner a nuestro alcance.

Montañeros Madrileños.
Sus origenes.

Montañeros Madrileños, aunque como club es reciente, es un proyecto fraguado al final de los años 70, por un grupo de personas pertenecientes a distintas sociedades de montaña, que realizaron una reflexión común sobre la situación del montañismo y los aficionados a este deporte en Madrid.

En aquel momento se plasmó en la colaboración de cuatro clubes importantes para realizar conjuntamente actividades de montaña (Sociedad Deportiva Excursionista, Club Amigos de la Unesco de Madrid, Club Alpino Popular y Grupo de Montaña de Talbot). Durante un largo periodo de tiempo aquellos clubes lograron lo que parecía difícil. Mantener una actividad estable en autobuses durante todos los fines de semana del año, con participación indistinta de los socios de todos  ellos en la actividad y su organización. Cuando por la dinámica de aquellos momentos y de los propios Clubes aquello terminó, por unanimidad se dejó un nombre y un desafió sobre la mesa: Montañeros Madrileños había sido el mayor ejemplo en los tiempos recientes de como la voluntad de entendimiento en la montaña y en su vertiente organizativa puede proporcionar a los montañeros de a pié una buena estructura que arrope su actividad en todas las vertientes y les permita disfrutar en la montaña. Cualquiera que estuviera dispuesto a retomar la idea, era libre de utilizar el nombre.


Se funda Montañeros Madrileños como Club


Transcurridos algunos años y tras una reflexión en profundidad, participantes en aquel proceso decidimos dar de alta Montañeros Madrileños como club.

Ello estuvo precedido de un amplio estudio de viabilidad, en un panorama en el que de los clubes se podría decir que "había demasiados". Efectivamente, más de trescientos en la Comunidad Autónoma de Madrid, con un escasisimo número de socios cada uno, e incapaces en su mayor parte de prestar servicio alguno a los mismos, con toda lógica, al carecer de potencial organizativo y económico. No parecía que la idea de formar uno nuevo fuera la mejor, pero tenía sus razones.

Se trabajó en aquel momento en varios principios, tales como organizar un sistema de funcionamiento que permitiera, al menos en los primeros años, y al no mantener una estructura profesional, llevar todas las tareas administrativas con relativamente poco esfuerzo, un sistema dinámico y ágil de actividades; unas cuotas pequeñas y destinadas exclusivamente a proporcional servicios y atención a los socios, en definitiva, un club modelo en su funcionamiento, adaptado a las necesidades de la realidad moderna en la que todos vamos algo "acelerados y con poco tiempo disponible". Todo ello con la vista puesta en lo que siempre ha sido nuestra meta: la coordinación lenta y progresiva de las pequeñas sociedades de Madrid en una entidad de dimensión mayor, con estructura de club, pero respetando el nombre, las características, orígenes y autonomía de las ya existentes.

La Actualidad

El club siempre ha estado basado en un sistema lo mas automatizado posible. El año anterior a su fundación se dedicó casi integro a la elaboración de programas informáticos, que posteriormente se han completado para todas las necesidades del club. El soporte informático gestiona de forma sencilla y eficaz desde la tramitación de las licencias federativas de varios deportes, hasta la inscripción en todo tipo de actividades, cobros y renovaciones, servicio de información de la montaña etc.

Se utilizan con profusión los sistemas informáticos, para control de pago de inscripciones casi en tiempo real, cuentas especiales en entidades bancarias con este mismo fin, transmisión de datos vía módem y la red  Internet con sus inmensas posibilidades, comunicación permanente con los socios por medio del correo electrónico. Se dispone de los servicios de Banca Electrónica y Banca Telefónica.

Durante estos años, las actividades se han programado siempre con base en el movimiento ágil de grupos pequeños, sin descartar las  grandes concentraciones o viajes en autobús por la ventaja de movimiento y organizativas que tienen. La utilización de furgonetas de 9 plazas para las actividades  es una nueva dimensión, intermedia entre el coche y el bus, creando un ambiente muy agradable. Se están desarrollando con bastante éxito  las actividades de "MONTAÑA CON NIÑOS", con programación periódica en circuitos de menor duración y pensada para que los realicen los niños de 6 a 12-13 años con sus propios padres.